El abuso
Habían pasado un par de días y María Clara todavía no sabía lo que iba a hacer con las novedades de Raquel y Juan Manuel. Nicolás estaba de gira así que las circunstancias ayudaban a mantener una aparente calma mientras regresaba porque sabía que tendría que afrontar el tema con él teniendo en cuenta que estaba acosando a Raquel, pero era tal el volumen de compromisos que no podía disponer de un segmento de tiempo para organizar su mente y tomar alguna decisión. No quería prescindir de los servicios de Raquel, entre otras cosas, porque era imposible darse ese lujo en ese momento de tanto trabajo y lo más importante, no había una razón realmente válida. Lo que Raquel había hecho en su pasado no interfería para nada en su gestión; si había alguien que estaba haciendo las cosas mal era Nicolás y consideraba injusto desde todo punto de vista que fuera ella la que tuviera que pagar las consecuencias de las decisiones que había tomado su esposo, incluida la de chantajearla como hacen las personas de poca moral.
Una tarde estaba regresando a la oficina con Wilson cuando recibió una llamada. Era del colegio para avisarle que Emilia estaba mal y que consideraban que era mejor ir a recogerla. María Clara se fue inmediatamente por ella. Cuando llegó, la niña estaba en un mar de nervios. Aparentemente había tenido un ataque de pánico y estaba llorando. María Clara le dijo a Wilson que se fueran para la clínica y Emilia cuando se calmó un poco le dijo a su mamá que no era necesario. Simplemente había pasado algo en el colegio que la tenía muy nerviosa y que le contaría cuando llegaran a la casa. Así fue. Llegaron y Emilia se fue corriendo a su habitación y María Clara entró detrás. Se sentaron en la cama y Emilia entre sollozos le contó todo.
‘Mami, alguien compartió un video mío en el paseo con Matías y sus amigos. Son pedazos en los que yo estoy en la cama con él. Por más de que trato de acordarme de eso, no lo logro. No sé en qué momento pasó todo eso. Fuera de eso, se ve otro de sus amigos pasando por el lado y yo estoy ahí desnuda con la sábana encima. Es que no sé cómo pudo pasar. No entiendo nada’.
María Clara sintió un puño en el estómago. No entendía lo que estaba sucediendo y en cuestión de minutos se le vino el mundo encima.
‘Vamos a ver, Emi, primero trata de calmarte porque esto es muy grave. Cuéntame qué pasó. Al menos de lo que te acuerdas. ¿Fue que tomaron trago?’
‘No, mami. Yo dije que no quería tomar y me dieron una cerveza. Estábamos por la noche, sentados todos en la terraza. Recuerdo que tomé unos sorbos de esa botella y al otro día cuando abrí los ojos, Matías estaba al lado mío en la cama. Yo me miré y no entendía por qué él estaba ahí, o mejor, por qué estaba yo ahí. Era el cuarto principal. Él estaba en pantaloneta y yo tenía mi ropa interior y una camiseta. Me levanté, me sentí un poco mareada, pero me fui a la habitación donde había dejado mi morral y no había nadie. Me bañé, me vestí y poco a poco todos se fueron despertando y bueno, desayunamos, y cuando se levantó Matías le pregunté qué había pasado. Me dijo que nada, que me había quedado dormida y que me había acompañado a dormir. Le dije que por qué no me había llevado a mi cuarto y me dijo que no quería dejarme sola. Mami, no sé qué pensar. Es que no entiendo nada’.
‘Pero, espérate un momento, ¿notaste algo raro en tu cuerpo? ¿tenías señales en tus brazos o en tus piernas? Algo inusual, dolores, no sé’.
‘Bueno, sí me sentía como adolorida en general, pero no era una cosa exagerada. Lo que sé es que no me acuerdo de nada. Cuando él me dijo que me había quedado dormida me pareció muy extraño porque no entendí en qué momento, cómo pudo pasar. Pero en el video yo estoy despierta; parezco borracha, no sé, me veo muy rara. Es que esto es el fin de mi vida. Y a esta hora no sé quién más ha visto eso, pero sé que lo están compartiendo’.
‘Esto es muy grave, Emi. Sin embargo, quiero que entiendas que tú no tienes la culpa de nada. Según lo que me cuentas, lo más posible es que te drogaron. Acuérdate que María José también estuvo mal. De pronto también lo intentaron con ella. Ha pasado casi un mes así que va a ser muy difícil demostrarlo a través de un examen toxicológico, pero necesito ese video ya. En estas cosas hay que actuar rápido Emilia. Entiendo que te estés sintiendo mal, pero tenemos que evitar que este video se divulgue, y no te lo estoy diciendo por proteger a tu papá, sino a ti. No voy a permitir que andes en la boca de la gente gracias a un grupito de delincuentes porque eso es lo que son. Y los voy a hundir. Esto no se va a quedar así’.
Emilia le entregó el celular a su mamá y le mostró el video. María Clara lo guardó en su celular. Le dijo a la niña que tratara de calmarse. Llamó a Carmencita para que le trajera un té o algo caliente para que se tranquilizara, se fue para su estudio y llamó a Juan Manuel.
‘Hola, pensé que no ibas a querer hablar nunca más conmigo, menos mal me llamaste’ – le dijo Juan Manuel -.
‘Hola, mira, no tengo tiempo para hablar de tu tema. Pasó algo gravísimo con Emilia y necesito que me ayudes’.
María Clara le contó lo sucedido con los detalles que le dio Emilia.
‘Bueno, hay varias cosas que podemos hacer. Yo puedo rastrear las direcciones IP desde donde se originaron los videos y llegar a los titulares de los teléfonos que los grabaron. Para agilizar las cosas, y en eso te ayudo yo también, tenemos que mandar una denuncia masiva a todas las plataformas a través de un take down notice. Tú sabes que ellos tienen unas políticas de cero tolerancia con la porno venganza y difusión de material íntimo, en especial cuando se trata de menores de edad, así que esto ayuda a que por ningún motivo se pueda difundir. También hay un mecanismo llamado ‘StopNCII’ (Stop Non-Consensual Intimate Image Abuse); es una plataforma internacional en donde se manda el video; el sistema no lo guarda, pero genera una huella, y de este modo crean un código que se comparte en Facebook, Instagram y muchos otros servidores asociados. En ese momento el algoritmo bloquea inmediatamente el intento de subir el video o el material ligado a ese video y frena en seco la difusión. Yo me encargo de esos temas ya mismo. Por otro lado, tú sabes que eso comporta un delito penal. Te aconsejo poner la denuncia en la fiscalía. No se lo dejes pasar a esos criminales solo porque son hijos del que sea. Cualquier cosa que necesites avísame’.
María Clara le agradeció a Juan Manuel por la ayuda y se quedó pensando acerca del paso a seguir, que sería el más complicado. Tenía que informarle a Nicolás porque la denuncia en la Fiscalía significaría terminar con las relaciones con los Bustamante. Le temblaba el cuerpo entero porque no sabía cuál iba a ser la reacción de su esposo. A ella le hervía la sangre; quería salir corriendo hacia donde Josefina y gritarle en la cara que su hijo era un criminal y que le iba a costar muy caro lo que le habían hecho a Emilia. Pero sabía que no podía dar un solo paso en falso. Recordó que su papá le había dicho que alguien de la familia tenía un lío judicial en curso y el mismo Nicolás estaba tratando de hacer promesas para limpiar el récord. Se le vino a la mente Matías. Claro, tenía que ser él. Tomó un respiro profundo y tomó su celular.
‘Hola, Nicolás, tenemos que hablar de algo muy grave, ¿tienes tiempo?’
