La guerra

Tan pronto María Clara vio las fotos se las mostró a Juan Manuel y mientras miraban alrededor para ver si alcanzaban a identificar alguna persona, le llegó otro mensaje del mismo teléfono.

‘María Clara, soy yo. Carolina. Te escribo desde un teléfono prepago. Entré a la oficina de Nicolás y mientras él estaba atendiendo una llamada con el otro dispositivo, le llegaron estas fotos a su celular. Se las envió un tipo que trabaja acá en la campaña. Alcancé a mandarlas a mi teléfono para compartirlas contigo. Te advierto porque él está muy raro, veo mucho movimiento acá. Me di cuenta de que están investigando de nuevo a Juan Manuel. Dentro de un rato salimos a un discurso en el parque principal del barrio Bonanza. No me vayas a contestar. Yo te estoy avisando si me entero de algo más’.

María Clara le leyó el mensaje a Juan Manuel. Los dos quedaron de una sola pieza.

‘Por lo visto tu esposo también se está moviendo rápido. A mí lo único que me pueden encontrar es lo de los estudios de webcam. Por lo demás, no tengo nada qué esconder, ni nada qué temer. Bueno, a excepción de haberme enamorado de la esposa del candidato, pero nada más’ – le dijo Juan Manuel con una sonrisa discreta -.

María Clara sonrió, pero cambió inmediatamente el gesto como si hubiera aterrizado en la realidad de un momento a otro.

‘No digas bobadas. Pero sí hay que estar alertas. Espero que tengas todo en regla porque tener los estudios con esos fines no es ilegal, sin embargo, hay muchas normas que debes acatar para poder tenerlos en funcionamiento’.

‘Todo está en orden. Declaro renta, pago impuestos, y todo está debidamente registrado. Por otro lado, delegué todo el tema administrativo en una mujer de absoluta confianza, una exmodelo que ya se retiró. Ella es la que se encarga de firmar los contratos de arrendamiento de servicios con las modelos, coordina los turnos de las salas, recauda las tarifas fijas que las mujeres pagan por el uso del internet y los equipos y contrata al personal de aseo y mantenimiento. El 100% del dinero que las plataformas les pagan a las modelos les entra a ellas directamente, y eso es muy fácil de comprobar, así que no, no tiene cómo afectarme’.

‘Te equivocas, Juan. Acá hay un tema relacionado con la moral del que él se puede colgar, y conociéndolo, te puede inventar cualquier cosa para embarrarte. Esperemos que no sea así, pero es que, si me está persiguiendo, estará buscando cualquier alambre suelto para hacerme ver como la mala del paseo’.

En ese momento llegó Beta con paso acelerado.

‘No, pero si hubiera sabido que estabas así de bien acompañada no hubiera corrido tanto. Juan Manuel, qué gusto verte, hola Mária. Me pasó de todo antes de salir y por eso me demoré, pero bueno, ya estoy acá. Qué maravilla este parche. ¿Qué cuentan?’.

Juan Manuel después de saludar a Beta, se puso de pie, se despidió y les dijo que se tenía que ir a hacer algunas cosas urgentes. Le dio un beso en la mejilla a María Clara y le pidió que lo mantuviera informado.

María Clara soltó un suspiro profundo y le contó a Beta todo lo que había pasado en su vida últimamente. Beta la escuchó atentamente y cuando encontró el momento le dio su opinión.

‘Bueno, mentiría si te dijera que no me sorprende lo que ha pasado, porque, aunque no confío en tu marido desde hace años, esta cadena de acontecimientos me deja perpleja. Sin duda, esto daría para un análisis antropológico y sociológico muy rico, pero no es lo que interesa en este momento. Lo primero, es que considero que debes mantener alejada a Emi de tanto caos. La niña debe estar batallando con todo lo que le está pasando y tener que presenciar esa ira de Nicolás y esa actitud tan horrible, no es lo más sano para ella. Me la puedo traer sin ningún problema para mi casa. Allá no le va a faltar nada, y va a estar tranquila, sobre todo, mientras se calman las aguas y toma su decisión en santa paz. Por otro lado, me parece muy acertado lo que has hecho hasta este momento, y te felicito, Mária. Estoy segura de que no fue fácil dejar pasar lo de Raquel, pero es evidente que acá ustedes son las víctimas. Me refiero a ti, a Raquel y a Carolina. Tenla cerca porque llegado el momento, el testimonio de su secretaria va a ser fundamental. Ahora, recomiéndale a Juan Manuel que tenga todos los documentos listos de sus estudios. Todo lo que demuestre que él está obrando bajo la ley porque estoy segura de que Nicolás se le va a ir con todo en el momento en que descubra que tú lo quieres dejar. Ellos están seguros de que tú tienes esa memoria, y deben tenerlo bajo mucha presión. Es que detesto a esos Bustamante. Ese muchachito es un demonio y tiene que pagar por lo que hizo. Graba las conversaciones que tengas con Nicolás en ese celular que te dio Juan Manuel y cuídate mucho, María Clara. Tenemos que hablar con tus papás y con tu hermana. Esto es muy grave y tienes que estar rodeada. Bueno, sabes que cuentas con nosotros’.

‘Beta, mis papás todavía no. Es demasiada información. Imagínate cómo van a reaccionar cuando sepan de Raquel, de Juan Manuel, no, es que los conozco. Eso no lo van a digerir fácil y mi mamá se muere de pensar que esas cosas se vayan a saber y que yo estoy involucrada con gente que está metida en esos negocios’.

‘Pues sí, tienes razón. Qué maldición tan grande con esta cultura de la tapadera, de la apariencia, del qué dirán, pero bueno, lo importante ahora es resolver lo de Emilia, y después tomamos decisiones. Porque si Emi dijera que quiere tener ese bebé, lo mejor sería que se largaran de acá, sobre todo por ella, por su paz, por su tranquilidad. Se pueden ir perfecto para New York que allá está el apartamento de nosotros, o para cualquier otra parte, pero bueno, dejemos que ella decida. De todos modos, la ginecóloga se portó muy bien, y estoy segura de que ella misma podría guiarlas en caso de no querer continuar con el embarazo; incluso podría ser con unas pastillas y cuando hay un médico de por medio, las cosas son a otro precio. Es mejor estar acompañadas todo el tiempo. Lo único que te digo, y que me imagino que tu tienes super claro, es que esto no va a ser nada fácil, pero es una pelea que se puede dar. Yo creo que lo sabes mejor que yo, pero yo iniciaría a buscar el modo de formalizar una denuncia con algún organismo internacional para legitimar los hechos y las pruebas teniendo en cuenta que tu esposo se comporta como un delincuente, y cuando la gente es así, y en especial él, que es un abogado, puede viciar los procesos con sus amigotes’.

‘Si, eso ya lo tengo contemplado. Estoy terminando de reunir las pruebas. Por suerte, y en contra de lo que hubiera querido, Emilia y Sebastián fueron testigos de la agresión de anoche. Me da mucho pesar con ellos. Sebastián temblaba. Es que me hierve la sangre cuando pienso en esa escena tan espantosa, pero ellos son testimonios importantes. Yo solo estoy esperando a que se resuelva la situación con Emi, y me voy con toda. Esto le va a costar la presidencia a Nicolás, pero no podría cargar con la responsabilidad de dejar que un hombre como él gobierne un país que tiene tantos problemas y que lo que necesita es gente ética, correcta, que combata la corrupción, mejor dicho, todo lo que no es él’.

‘Tú sabes que te van a atacar ¿no?, te espera algo duro de combatir. Se te va a venir el mundo entero encima, pero no hay por qué temer. Te mereces cosas mejores, y al final, te lo van a agradecer. Necesitas rodearte bien María Clara. Raquel, Juan Manuel y Carolina son aliados, pero necesitas un equipo profesional que sepa de manejo de crisis y que gestione la prensa y la avalancha de odio que se viene. No te digo esto para asustarte, mucho menos para desmotivarte, pero, para que estés preparada. Cuando se decide descender al infierno para pelear contra el diablo, no basta con llevar un escudo; hay que armarse hasta los dientes. Es en estos momentos que sale el material de lo que estamos hechos y te puedo asegurar que uno se sorprende de ver los propios alcances. Nunca dudes de lo que eres capaz. Es normal sentir miedo, incertidumbre, angustia; las emociones son válidas, a lo que no hay que darle espacio es a la falta de confianza en nuestra fuerza, eso no. Antonio y yo vamos a estar pendientes de ti y no te vamos a dejar sola, y sé que tus papás cuando se enteren te van a rodear y te van a proteger. Estamos contigo. Solo quiero que tengas a los mejores a tu lado. Voy a hablar con Antonio. Él es muy amigo de Santiago López, experto en manejo de crisis, y además de ser un excelente profesional, es un gran ser humano. Vamos a ganarle esta guerra a Nicolás. Estás joven, eres inteligente, tienes dos hijos maravillosos y un hombre que está como un rollo de canela recién horneadito. Si no quieres pensar en eso por ahora está bien. Te lo digo porque te espera una vida después de esto; te vas a reponer, vas a salir victoriosa, y vas a vivir feliz. Convéncete de eso desde ya’.

La conversación de tía y sobrina se vio interrumpida por Wilson quien entró de afán en el café y le mostró con urgencia el celular a María Clara. Las noticias eran devastadoras. La guerra había comenzado.